Copa menstrual y compresas de tela, la alternativa para una menstruación sostenible

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En los últimos años la concienciación por preservar el medio ambiente ha hecho resurgir las técnicas que nuestras abuelas utilizaban durante su periodo: las compresas de tela se están haciendo un hueco en nuestro mundo moderno y la copa menstrual es, sin duda, el artículo de moda con el que vivir una menstruación sostenible

Desde hace años, la televisión nos ha vendido que la auténtica limpieza cuando hablamos de menstruación, está en productos de un blanco impoluto que desechamos cuando los hemos utilizado. Compresas y tampones de algodón y alto contenido en plástico que no son reciclables y acaban en incineradoras, vertederos, o dispersados por el mundo.

⚠️ Se estima que a lo largo de toda la vida, una mujer puede llegar a utilizar más de 6.000 tampones u 8.000 compresas. Además, una mujer que utilice protegeslips cada día, habrá utilizado más de 20.000.

La copa menstrual

La copa menstrual es el boom de los últimos años en cuestiones de higiene íntima. Consiste en un pequeño recipiente que se introduce en tu vagina y recoge los fluidos.

La copa menstrual es reutilizable y esterilizable, y suele estar fabricada en materiales respetuosos con tu cuerpo, como la silicona médica. En el mercado hay varios tamaños para que se adapte mejor a ti, ya que en función de tu edad, actividad física y sobre todo, número y tipos de parto que hayas tenido, necesitarás una talla u otra.

Muchos modelos de copa menstrual incluyen un pequeño vaso con el que esterilizar tu copa en el microondas y tenerla a punto para tu siguiente ciclo. Otros, además, incluyen un aplicador para que su uso te sea más fácil. Esta es parte de nuestra selección:

Compresas reutilizables

Otra opción que está empezando a extenderse ahora es la de las compresas reutilizables. No podemos decir que sea nueva, porque es lo que tradicionalmente han estado utilizando las mujeres a lo largo de muchos siglos, pero sí podemos decir que ha vuelto reinventada.

Las compresas lavables adoptan la forma y el tamaño de las compresas desechables a las que nos hemos habituado, e incorporan prácticas funcionalidades como las alas que garantizan la sujeción a tu ropa interior para evitar las fugas.

Además, en este nuevo resurgir, aparece también su combinación con fibra de bambú, un material absorbente y antibacteriano que retiene las pérdidas.
Estas son algunas de las que hemos seleccionado para ti:

Breve historia de las compresas y los tampones desechables

Las compresas desechables son relativamente nuevas pero suponen un gran problema medioambiental.

Estos productos empezaron a comercializarse a finales del s.XIX, pero su popularidad no fue demasiado alta debido al tabú que suponía la menstruación: no pudo hacerse publicidad y a las mujeres de la época les daba reparo pedirlas en los comercios. Finalmente, alcanzaron el éxito en la pasada década de los 70, gracias a la publicidad.

La primera patente del tampón moderno se otorgó en 1931, y como sabes, consiste en un cilindro de algodón prensado que se adapta a tu cuerpo para absorber las pérdidas menstruales. Este invento fue la solución de Earle Haas a las quejas de su mujer sobre la incomodidad del sistema tradicional que utilizaba ella, que consistía en tiras de trapos o toallas como medida de protección.

Sin embargo, se reporta la utilización de tampones desde el Antiguo Egipto, donde las mujeres utilizaban papiro enrollado o caña acuática. En Grecia los hacían con gasa de hilo; en Roma, de lana; y en Japón, de papel.

Alternativas sostenibles

¿Utilizas ya alguna de estas alernativas para vivir la menstruación de un modo más sostenible?¿Conoces más? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

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